Y de ese fervor nació un amor.
Amor imposible que me resulta increíble.
Belleza esplendida en su color dorado que en mi memoria quedó grabado.
Color carmesí que me cautiva, y como las rosas, puede tener espinas.
Cautivada por su belleza, sus rayos de luz que me atraviesan y sus ojos que me penetran.
Me siento feliz al estar cerca de el, que aunque dos veces al año sea, inefable mi momento se vea.
Y por eso es el eclipse, para contigo estar, tu y yo para siempre.
Pensamiento propio

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