Es que, ¿cómo no puedo pensarte?
Si desde que te conocí me atrapaste.
Caí en tu red, pero es que tú eres arte.
De todas las formas posibles me encantaste y enamoraste, pero basta ya de juegos.
¿Acaso no ves que por ti me ciego? Dejo de pensar lógicamente porque te plantaste en mi subconsciente.
Eres dulce como la miel y alivias mis dolores, pero solo estás consiguiendo que me enamore.
No quiero volver a estar rota, pero tú me masticas cual caramelo fuera.
Caramelo de miel.
¿Por qué la miel? ¿Por qué me recuerdas tanto a esa dulzura?
¿Serán tus ojos que me quitan la amargura? ¿O tus dientes que cuando me muerden me hacen perder la cordura? ¿Será por tu cabello de algodón? ¿O tu sonrisa que tiene un don?
El don de hacerme callar y no dejarme respirar... siempre me haces suspirar.
Y estresar, porque, ¿es que no te das cuenta?
Que conmigo juegas a las metras.
Pero yo no te odio, al contrario, te admiro.
Te admiro porque eres una obra de arte expuesta, que me hace perder la cabeza.
Daria millones si fuera posible, para que en mi habitación seas visible, porque eres irresistible.
Pero es comprensible que no te quieras enamorar, ya que eso no siempre trae paz.
A veces duele tanto que sientes que sangras, pero realmente es como un ancla.
Uno que abraza un barco con mi amor, que si navega de más en algún momento se perderá con dolor.
.
.
Ig: @vickyd_03
.jpeg)

%20-%20Profile%20_%20Pinterest.jpeg)

