La chica del tren
El trabajo en la ciudad es ajetreado, el olor a humo de cigarro y autos me sigue a todos lados, la luz intensa me ciega un poco, pero tengo que tomar el ultimo tren.
Al llegar estaba tan cansado que me senté junto a la ventana y apoye mi cabeza. Mi camino a casa siempre fue tranquilo. En la siguiente estación se vació el tren. Mire por la ventana mi reflejo con ojeras por el cansancio, también vi su reflejo, era una mujer de cabello negro sobre los hombros con muchas ojeras, supongo que por el cansancio al igual que yo. Me miraba fijamente, tenia la mirada hundida, me causaba escalofríos, luego no vi nada mas, se había ido la luz, era común que sucediera ya que era un tren bastante viejo, pero por alguna razón, tenia miedo en esa ocasión. Escuchaba un llanto bastante aterrador en el fondo, también sentía mis zapatos pegajosos, era asqueroso.
Al volver la luz, me relaje, pero no por mucho tiempo. Mire mis zapatos cubiertos de un liquido rojo... Era sangre. La mujer seguía mirándome mientras me susurraba cosas, solo logre escuchar una corre, y yo hice todo lo contrario, me quede muy quieto. Sentí una mano en mi hombro y me estremecí, pero no logre moverme. Clavaba sus uñas en mi y lloraba cerca de mi oído. La chica seguía en su lugar mirándome, intente correr, pero no podía moverme y menos lograr formar alguna palabra. De un momento a otro, aquella chica estaba frente a mi, con ojos muy abiertos, era espeluznante.
-¡Despierta!- Comenzó a gritarme de manera atemorizante una y otra vez. -¡Despierta!- escuchaba cada vez mas lejano.
Desperté en aquella ventana del tren, tenia sudor frío por todo mi cuerpo, pero aun así, tenia rasguños en mi hombro.
Fin.
Relato propio.

No hay comentarios:
Publicar un comentario